Saltar al contenido principal
Panelex S.L · Fabricantes de panel sándwich
Todas las guías
Comparativas· 12 min de lectura

Cambiar uralita por panel sándwich: el adiós al amianto

Por Ramón Romero Fernández · Atención comercial de Panelex

Si tu nave o tu casa de campo todavía tiene uralita, cambiarla por panel sándwich es la jugada que más se repite en nuestra fábrica. Te contamos por qué el amianto hay que retirarlo siempre por un gestor autorizado, qué ganas con el panel y cómo es el proceso de sustitución de principio a fin.

Respuesta rápida

Cambiar uralita por panel sándwich es hoy la reforma de cubierta más habitual en naves y casas de campo. La regla legal es innegociable: el amianto solo lo retira una empresa inscrita en el RERA, con plan de trabajo aprobado, nunca por cuenta propia. Una vez retirada la uralita, se monta el panel nuevo, que aísla y sella donde el fibrocemento fallaba. Panelex fabrica el panel; la retirada la hace el gestor autorizado.

Qué es la uralita y por qué conviene cambiarla

La uralita es el nombre popular del fibrocemento, un material que durante décadas se usó muchísimo para cubiertas de naves, cobertizos, almacenes agrícolas y viviendas de toda España. Era barato, ligero y fácil de montar, así que acabó en millones de tejados. El problema es que aquel fibrocemento llevaba amianto, una fibra que hoy sabemos que resulta peligrosa para la salud cuando se libera al aire y se respira. Por eso su fabricación y su venta están prohibidas en España desde 2002, y lo que queda instalado se va retirando poco a poco. Si tienes uralita, no hace falta entrar en pánico, pero sí conviene tener un plan, y cambiar la uralita por panel sándwich suele ser ese plan.

Una placa de uralita en buen estado y sin manipular no anda soltando fibras a todas horas, así que no se trata de salir corriendo. El riesgo aparece cuando el material envejece, se vuelve poroso, se agrieta y empieza a desprender polvo, o cuando alguien lo corta, lo taladra o lo rompe sin saber lo que está tocando. Y la uralita que sigue en pie hoy lleva, como poco, más de veinte años a la intemperie. El sol, el agua y el granizo la van degradando, y una placa vieja y cuarteada es justo la que más fibras suelta. Ese es el motivo de fondo para plantearse el cambio sin más demoras.

A todo esto se suma que la uralita, como cubierta, es bastante mala comparada con lo que hay hoy. No aísla nada: debajo de una placa de fibrocemento se pasa un calor de justicia en verano y un frío considerable en invierno. Tampoco protege del ruido de la lluvia ni tiene buen aspecto cuando se llena de manchas y de musgo. Así que cambiarla no es solo quitarse un problema de salud de encima, también es mejorar de golpe el aislamiento, el confort y la imagen de la nave o de la casa. Por eso en fábrica vemos tantísimas obras de este tipo cada año.

El amianto: por qué la retirada es obligatoria y quién puede hacerla

Aquí viene lo más importante de todo el artículo, y queremos decirlo claro y sin rodeos: la uralita con amianto no se puede retirar por cuenta propia. No es una recomendación nuestra, es la normativa. La retirada de materiales con amianto solo puede hacerla una empresa inscrita en el RERA, el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto. Son gestores autorizados que cuentan con personal formado, con equipos de protección adecuados, con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral y con los medios para retirar las placas sin romperlas y sin liberar fibras al aire.

Esto significa que, por mucho que te veas capaz de subir al tejado y desmontar las placas tú mismo, no debes hacerlo. Romper una placa de uralita con una radial, tirarla al suelo desde la cubierta o trocearla para que quepa en un contenedor es exactamente lo que libera el amianto al aire. Y una vez en el aire, las fibras las respiras tú, tu familia o quien pase cerca. El gestor autorizado retira las placas enteras, las humecta para que no suelten polvo, las embala selladas y las lleva a un vertedero autorizado para este tipo de residuo. Ese es el único camino legal y seguro, sin atajos.

Nosotros somos fabricantes de panel sándwich, no gestores de amianto, así que en esto no te vendemos nada: simplemente te avisamos. Lo habitual es que el desmontaje y la retirada de la uralita los haga una empresa especializada y, una vez la cubierta está limpia y libre de amianto, entremos nosotros con el panel nuevo. Son dos trabajos distintos que conviene coordinar bien. Si nos preguntas, te orientamos sobre cómo encajar las dos fases, pero la parte del amianto déjala siempre en manos de quien está inscrito en el RERA. En esto no caben las prisas ni el ahorro mal entendido.

  • Retirada solo por empresa inscrita en el RERA, nunca por cuenta propia.
  • Nada de cortar, taladrar ni romper las placas: así es como se libera el amianto.
  • El gestor humecta, desmonta entero, embala sellado y lleva a vertedero autorizado.
  • Hay un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral antes de empezar.
  • Primero retira el gestor de amianto; después montamos nosotros el panel nuevo.
  • Ante la duda de si una placa lleva amianto, trátala como si lo llevara.

Por qué el panel sándwich es el sustituto natural de la uralita

Cuando toca poner cubierta nueva, el panel sándwich se ha convertido en el relevo lógico de la uralita, y no por moda. La placa de fibrocemento era una sola capa sin aislamiento; el panel sándwich son dos chapas de acero con un núcleo aislante de poliuretano en medio. Eso cambia por completo el comportamiento de la cubierta: lo que antes era un material que dejaba pasar el calor y el frío ahora es una barrera que aísla de verdad. En una nave de Extremadura, donde en verano caen muchos grados, esa diferencia se nota en cuanto entras debajo y la temperatura ya no es la de la calle.

El panel también gana en ligereza y en limpieza de montaje. Llega cortado a la medida de cada faldón, se atornilla a la estructura existente si está en buen estado y queda una cubierta estanca, continua y con buen aspecto. Frente a la uralita manchada y con musgo, una cubierta de panel prelacado en rojo o en gris le cambia la cara a cualquier edificio. Y si lo que buscas es mantener el aire tradicional de un tejado de teja, tenemos la gama imitación teja, que da ese aspecto sin el peso ni los problemas de la cubierta antigua.

Y está la seguridad, que es lo primero de todo. Una vez retirado el amianto y montado el panel, te quitas de encima el problema para siempre. No hay placas que se cuarteen y suelten fibras, no hay que vigilar el estado del fibrocemento cada temporada ni preocuparse de qué pasa cuando haya que tocar la cubierta. Pasas de un material prohibido y peligroso a uno actual, con marcado CE y pensado para durar décadas. Es difícil encontrar una reforma que mejore tantas cosas a la vez: salud, aislamiento, estética y tranquilidad para muchos años.

  • Aislamiento real: núcleo de poliuretano frente a la placa sin aislar de la uralita.
  • Mucho más ligero y rápido de montar, cortado a la medida del faldón.
  • Estanco y continuo, sin las filtraciones típicas de una uralita vieja.
  • Estética actual en rojo o gris, o aire tradicional con la gama imitación teja.
  • Marcado CE y pensado para durar décadas, no un parche temporal.
  • Adiós definitivo al amianto y a la vigilancia constante del fibrocemento.

Cómo es el proceso de sustitución, paso a paso

Aunque cada obra tiene lo suyo, sustituir uralita por panel sándwich sigue casi siempre el mismo guion. Primero, un diagnóstico: ver cuántos metros hay, en qué estado está la estructura que sujeta la cubierta y cómo se va a acceder al tejado. Segundo, contratar al gestor de amianto inscrito en el RERA, que prepara su plan de trabajo y se encarga del desmontaje y la retirada de las placas. Con la cubierta ya limpia y libre de fibrocemento, llega el turno del panel. Es importante respetar este orden y no solapar las fases, porque mezclarlas es justo lo que genera problemas.

Con el amianto fuera, toca revisar la estructura. Muchas naves antiguas tienen correas pensadas para la uralita, que pesa poco, y conviene comprobar que están en condiciones y bien dimensionadas antes de montar lo nuevo. La buena noticia es que el panel sándwich también es ligero, así que en bastantes casos la estructura existente sirve sin grandes refuerzos. Aun así, esto lo tiene que valorar quien dirija la obra: nosotros te damos el peso y las características del panel para que se puedan hacer los números con datos reales y no a ojo, que en una cubierta no conviene improvisar.

Por último, el montaje del panel. Te servimos las lamas cortadas a la longitud exacta de cada faldón, con sus remates de cumbrera y de alero, la tornillería adecuada y, si hace falta, tramos de policarbonato para dar luz natural. El instalador atornilla siempre en la cresta de la greca, con arandela de estanqueidad, y resuelve los solapes y los encuentros con cuidado. En pocos días, una cubierta vieja de fibrocemento pasa a ser una cubierta nueva, aislada y segura. Lo importante es planificar bien las dos fases para que el desmontaje y el montaje no se pisen.

  • Diagnóstico: metros, estado de la estructura y acceso al tejado.
  • Retirada del amianto por gestor RERA, con su plan de trabajo aprobado.
  • Revisión de correas: el panel es ligero, pero hay que comprobar la estructura.
  • Montaje del panel cortado a medida, con remates y tornillería de cresta.
  • Lucernarios de policarbonato si quieres luz natural dentro de la nave.
  • Coordinar las fases para no solapar el desmontaje con el montaje nuevo.

Ayudas y subvenciones para retirar el amianto

Una pregunta que nos llega mucho es si hay ayudas para quitar la uralita. La respuesta honesta es que depende de dónde estés y del momento. En los últimos años han ido apareciendo subvenciones y planes, tanto autonómicos como municipales, para fomentar la retirada de amianto, sobre todo en cubiertas y en algunos casos ligados a instalar placas solares encima de la cubierta nueva. Pero son convocatorias que cambian, se abren y se cierran, y varían mucho de una comunidad a otra. No te podemos dar cifras ni porcentajes concretos porque sería engañarte, y este blog no va de eso.

Lo que sí te recomendamos es informarte en la fuente oficial antes de empezar. Pregunta en tu ayuntamiento, en la consejería correspondiente de tu comunidad autónoma y, si es una nave o una explotación, en las líneas de ayuda a empresas o al sector agrario que pueda haber abiertas. A veces la propia empresa gestora de amianto conoce las convocatorias de la zona porque trabaja con ellas a diario. Merece la pena dedicar un rato a esto: si justo hay una ayuda abierta, puede aligerar bastante el coste de la parte de retirada, que suele ser la más cara de toda la obra.

Sea con ayuda o sin ella, nuestro consejo es no usar la falta de subvención como excusa para ir posponiendo el cambio indefinidamente. La uralita no mejora con el tiempo, va a peor, y una cubierta vieja además te está costando dinero en climatización y en filtraciones cada año que pasa. Si aparece una ayuda, perfecto; y si no, la sustitución sigue mereciendo la pena por salud, por aislamiento y por la propia vida útil de la nave. Nosotros te ayudamos con la parte del panel; la de las ayudas, infórmala siempre en la administración correspondiente.

Qué panel elegir para sustituir tu uralita

A la hora de elegir el panel para una cubierta que antes era de uralita, la opción más directa es nuestro panel sándwich de cubierta de cinco grecas, en rojo o en gris. Es el formato más habitual para naves, almacenes y cobertizos: cubre mucho ancho por lama, aísla bien y se monta rápido. El rojo da ese aire clásico de cubierta industrial y agrícola, y el gris queda más sobrio y neutro, fácil de integrar en cualquier entorno. Ambos van prelacados para aguantar años de sol y de lluvia sin perder la cara ni el color.

Si la uralita estaba en una casa de campo, un porche o una construcción donde quieres que el tejado parezca de teja, la gama imitación teja Fertelha es la elección. Da el aspecto de un tejado tradicional, con su color terracota, rojo, gris o albero envejecido, pero con el aislamiento del panel sándwich y una fracción del peso de la teja cerámica. Es una forma de modernizar una cubierta vieja sin renunciar al aire de siempre, algo que se agradece en cascos rurales y en entornos donde la teja es la norma del paisaje.

El espesor del núcleo lo ajustamos según lo que haya debajo. Para un cobertizo o un almacén sin grandes exigencias basta un espesor moderado; si dentro hay actividad, animales, oficinas o quieres climatizar, conviene subir espesor para aprovechar de verdad el cambio. Y si el ambiente es corrosivo, como en algunas explotaciones ganaderas, tenemos la variante Agropanel, con la cara interior preparada para aguantar mejor esos ambientes. Te orientamos por teléfono según el uso, que para eso fabricamos nosotros y conocemos el producto de memoria.

  • Panel de cubierta de cinco grecas en rojo o gris para naves y cobertizos.
  • Gama imitación teja Fertelha para casas de campo y entornos rurales.
  • Espesor moderado para almacenes; mayor espesor si hay actividad o climatización.
  • Variante Agropanel para ambientes corrosivos de explotaciones ganaderas.
  • Remates, cumbreras y tornillería a juego, todo del mismo proveedor.
  • Color prelacado que aguanta años de sol y lluvia sin perder aspecto.

Cómo lo fabricamos y servimos desde Badajoz

Fabricamos el panel sándwich en nuestra planta de Puebla de la Calzada, en Badajoz, a pie de la autovía A-5 entre Madrid y Lisboa. Eso nos deja muy a mano toda Extremadura, Andalucía occidental y buena parte de Portugal, donde son muy frecuentes las naves y las casas de campo con uralita pendiente de cambiar. Vendemos directo de fábrica, sin intermediarios, así que el panel sale de aquí cortado a tu medida y llega a la obra listo para montar, sin pasos de más ni sobreprecios por el camino.

Para una sustitución de uralita, lo más práctico es que nos pases las medidas de los faldones, la pendiente, el color que quieres y una idea del uso de la nave. Con eso te orientamos sobre el espesor, los remates y la tornillería, y preparamos el material para que encaje con el calendario del desmontaje del amianto. Cuanto mejor coordinemos las dos fases, más limpia y rápida sale la obra y menos días pasa la cubierta a medio hacer, expuesta al tiempo y a riesgos innecesarios.

Recuerda el reparto de papeles: la retirada de la uralita, siempre por un gestor inscrito en el RERA; el panel nuevo, lo ponemos fácil nosotros. Si tienes dudas sobre cómo enfocar el cambio, llámanos o escríbenos por WhatsApp y lo hablamos sin compromiso. Preferimos asesorarte bien antes de que pidas, aunque la parte del amianto no sea cosa nuestra, porque una buena cubierta empieza por hacer las cosas en el orden correcto. Y en proyectos de rehabilitación de cubiertas tenemos rodaje de sobra.

Preguntas frecuentes

Estas son las dudas que más nos llegan de quien quiere quitar la uralita y poner panel sándwich.

  • ¿Puedo quitar yo mismo la uralita? No. La retirada solo la puede hacer una empresa inscrita en el RERA; hacerlo por tu cuenta es ilegal y peligroso.
  • ¿Es urgente cambiarla? Si está entera y sin tocar no hay alarma, pero una placa vieja y agrietada suelta fibras, así que conviene planificar el cambio.
  • ¿Me sirve la estructura actual? El panel es ligero y muchas veces sí, pero debe valorarlo quien dirija la obra; nosotros damos el peso del panel.
  • ¿Hay subvenciones? A veces, según la comunidad y el momento; infórmate en tu ayuntamiento y en tu comunidad autónoma antes de empezar.
  • ¿Qué panel pongo? De cubierta en rojo o gris para naves, o imitación teja Fertelha si quieres aspecto de tejado tradicional.
  • ¿Llegáis a mi zona? Servimos a toda España y a Portugal desde la fábrica de Badajoz, siempre cortado a medida.
Contactar por WhatsApp