Saltar al contenido principal
Panelex S.L · Fabricantes de panel sándwich
Todas las guías
Guías técnicas· 12 min de lectura

Placas solares sobre panel sándwich: guía de instalación

Por Ramón Romero Fernández · Atención comercial de Panelex

Una cubierta de panel sándwich es una base estupenda para poner placas solares: ya está aislada y solo le falta producir energía. Pero fijar los paneles fotovoltaicos sin abrir vías de agua tiene su técnica. Te contamos cómo hacerlo bien, qué mirar en la estructura y por qué conviene un buen proyecto.

Por qué el panel sándwich es una buena base para placas solares

La cubierta de una nave o de una vivienda es, casi siempre, la superficie más grande y mejor orientada que tienes para captar sol. Si esa cubierta ya es de panel sándwich, partes con ventaja: tienes un cerramiento aislado, estanco y resistente sobre el que solo falta montar la parte que produce energía. En lugar de levantar una estructura aparte, aprovechas la que ya cubre el edificio. Es una de las razones por las que el autoconsumo ha crecido tanto en naves industriales y agrícolas de toda España: el tejado ya estaba, y encima rinde.

La combinación tiene mucho sentido desde el punto de vista del confort y del consumo. El panel sándwich frena el calor que entra en verano y el frío que se escapa en invierno, así que dentro se está mejor y se gasta menos en climatizar. Si además pones placas solares encima, esa misma cubierta pasa a generar electricidad para la actividad que hay debajo. Aislamiento y energía, en el mismo plano. Para una nave con maquinaria, cámaras o equipos funcionando muchas horas, es difícil encontrar una inversión que cuadre mejor con lo que ya tienes construido.

Ahora bien, que sea una buena base no significa que se pueda montar de cualquier manera. Una cubierta de panel sándwich es estanca porque su chapa exterior y sus solapes están pensados para que el agua corra y no entre. En el momento en que pones encima una instalación fotovoltaica empiezas a apoyar peso, a perforar y a crear nuevos caminos por los que el agua podría colarse si no se hace bien. Por eso conviene entender el panel antes de taladrarlo, y eso es justo lo que sabemos quienes lo fabricamos en Badajoz.

Lo primero de todo: comprobar la estructura y el peso añadido

Antes de hablar de tornillos y de placas conviene mirar hacia abajo, a la estructura. Una instalación fotovoltaica suma peso a la cubierta: los módulos, las estructuras de soporte, los lastres en algunos sistemas y, sobre todo, la sobrecarga que el conjunto opone al viento. Ese peso lo acaban recibiendo las correas, los pórticos y la cimentación. Si la nave se calculó en su día sin pensar en placas, hay que comprobar que admite la carga extra antes de poner nada arriba, porque la estructura no se ve, pero es la que sostiene todo.

No es un trámite que se pueda saltar por las buenas. Un técnico debe revisar la separación entre correas, el espesor y el estado de la chapa, y la capacidad de la estructura para asumir la carga permanente de los módulos más las acciones de viento y, según la zona, de nieve. En cubiertas de poca pendiente y mucha superficie el viento es el factor que más manda, porque puede generar succiones importantes que tiran de las fijaciones hacia arriba. Conviene tener todo eso calculado, no estimado a ojo ni dado por bueno porque la nave parezca robusta.

Aquí va un consejo honesto: si tu nave es antigua o no conservas la documentación de cálculo, merece la pena que un ingeniero la revise antes de invertir en placas. Es mucho más barato comprobar la estructura que descubrir un problema con el campo solar ya montado. Y si estás construyendo la nave ahora y sabes que en el futuro pondrás fotovoltaica, díselo a quien la calcula para que deje la cubierta preparada. Nosotros, cuando nos cuentas que la cubierta llevará placas, te orientamos sobre el espesor y el perfil de panel más adecuados.

  • Revisa la separación entre correas y el estado de la chapa antes de montar nada.
  • El viento genera succiones que tiran de las fijaciones hacia arriba: hay que calcularlas.
  • Suma el peso de módulos, soportes y posibles lastres a la carga permanente.
  • En naves antiguas sin cálculo, que un técnico valide la estructura primero.
  • Si construyes ahora, avisa de que habrá placas para dejar la cubierta preparada.

La estanqueidad manda: fijar en la cresta de la greca, nunca en el valle

El punto más delicado de poner placas sobre panel sándwich es perforar sin abrir una vía de agua. La chapa exterior tiene grecas, que son las ondas que le dan rigidez, y entre ellas quedan los valles, por donde corre el agua de lluvia hacia el alero. La regla de oro es la misma que para la tornillería del propio panel: se fija siempre en la cresta de la greca, en la parte alta, nunca en el valle. Un tornillo en el valle es un tornillo metido justo en el camino del agua, y antes o después acaba en gotera.

Cada perforación debe sellarse con la arandela adecuada. La tornillería de cubierta lleva una arandela con junta de estanqueidad, normalmente de EPDM, que se comprime contra la chapa y cierra el paso del agua alrededor del tornillo. Apretada en su punto justo, esa arandela sella; demasiado floja, gotea; demasiado apretada, se deforma y deja de sellar. No vale cualquier tornillo ni cualquier arandela: tienen que ser los pensados para intemperie y para el espesor de chapa de tu cubierta, capaces de aguantar años de sol y de ciclos de calor y frío.

Por eso desconfía de cualquier sistema que te proponga taladrar a lo loco y tapar después con un poco de sellador. El sellador es un complemento, no la defensa principal. Una cubierta bien resuelta aguanta porque la fijación está bien colocada y la arandela cierra, no porque se haya embadurnado de masilla que en dos veranos se cuartea con el sol. Si vas a confiar tu cubierta a un instalador fotovoltaico, asegúrate de que entiende cómo se comporta el panel sándwich y respeta su lógica de estanqueidad.

  • Fija siempre en la cresta de la greca, nunca en el valle por donde corre el agua.
  • Usa tornillería de cubierta con arandela de estanqueidad EPDM de calidad.
  • Aprieta la arandela en su punto: ni floja ni deformada por exceso de apriete.
  • El sellador es un complemento, nunca la defensa principal contra el agua.
  • Cada perforación es un riesgo: cuantas menos y mejor selladas, mejor.

Sistemas de fijación compatibles con el panel sándwich

Hay varias formas de anclar las placas a una cubierta de panel sándwich, y la elección depende del perfil de la chapa y de la carga que haya que transmitir. El sistema más extendido se basa en estructuras coplanares: perfiles o raíles que se fijan sobre las grecas, paralelos al plano de la cubierta, y sobre los que se atornillan los módulos. Al ir coplanares, las placas quedan casi pegadas al tejado, con poca exposición al viento y un aspecto limpio que no desentona con la nave.

La fijación de esos perfiles se hace con tornillos autoperforantes o autorroscantes que anclan en la cresta de la greca, siempre con su arandela de estanqueidad. En algunos casos se usan piezas o abrazaderas específicas que abrazan la greca sin perforarla tanto, pensadas para perfiles concretos. Lo importante es que el sistema reparta bien la carga y que el número y la posición de los anclajes los marque un cálculo, no la costumbre. Cuantos más puntos de anclaje, más reparto, pero también más perforaciones que sellar: hay que encontrar el equilibrio.

Conviene huir de los inventos. Pegar las placas sin fijación mecánica fiándolo todo a adhesivos, o cargar la cubierta con lastres pesados que no estaban previstos, son atajos que suelen salir caros. En panel sándwich, la fijación mecánica bien sellada sobre la greca es la solución probada. Y si tu cubierta es nueva, lo ideal es coordinar desde el principio el perfil del panel con el sistema fotovoltaico que vas a montar, para que todo encaje sin sorpresas. Nosotros fabricamos el panel a medida y te decimos qué perfil te conviene si ya sabes que llevará placas.

Errores de montaje que acaban en goteras

La mayoría de las filtraciones que aparecen tras instalar placas no vienen del panel, sino de cómo se montó la instalación encima. El error más típico ya lo hemos dicho: perforar en el valle en lugar de en la cresta. El agua encuentra el tornillo, rodea la arandela y empieza a entrar gota a gota, muchas veces sin que se note hasta que aparece la mancha en el techo meses después, cuando el campo solar ya está montado y localizar la fuga es un suplicio.

Otro fallo habitual es usar tornillería inadecuada: tornillos sin arandela de estanqueidad, arandelas de mala calidad que el sol degrada enseguida, o longitudes que no agarran bien en la chapa. También es frecuente apretar de más, deformando la arandela, o de menos, dejándola sin comprimir. Y luego está el clásico de fiarlo todo al sellador: una pasada de masilla sobre una fijación mal hecha es pan para hoy y goteras para mañana, porque el sol y los ciclos de frío y calor acaban con cualquier sellador mal aplicado.

Hay errores menos evidentes pero igual de dañinos. Pisar el panel por el valle o por el centro de la lama en lugar de hacerlo sobre las grecas y sobre las correas puede abollar la chapa y romper su geometría. Dejar recortes de hierro, tornillos sueltos o limaduras sobre la cubierta provoca puntos de óxido que con el tiempo perforan el prelacado. Y no prever el paso de los cables, dejándolos rozar contra cantos vivos, termina dañando el aislamiento eléctrico. Una instalación cuidadosa cuida también estos detalles que parecen menores.

  • Perforar en el valle en vez de en la cresta: la causa número uno de goteras.
  • Tornillería sin arandela o de mala calidad que el sol degrada pronto.
  • Apretar de más o de menos: la arandela solo sella en su punto justo.
  • Pisar el valle o el centro de la lama y abollar la chapa de la cubierta.
  • Dejar limaduras o recortes de hierro que oxidan y perforan el prelacado.

Autoconsumo en naves: sacarle partido a la cubierta

El gran atractivo de poner placas sobre la nave es el autoconsumo. Una nave industrial o agrícola suele consumir electricidad justo cuando más sol hay, en horario de actividad, así que buena parte de lo que generan las placas se aprovecha en el momento sin pasar por la red. Maquinaria, compresores, cámaras frigoríficas, sistemas de riego o de ventilación: todo eso tira de corriente durante el día, que es cuando el campo solar produce. Esa coincidencia entre producción y consumo es lo que hace rentable la inversión.

La cubierta de panel sándwich aporta aquí una ventaja añadida. Al estar aislada, la nave necesita menos energía para mantener la temperatura, de modo que las placas cubren un porcentaje mayor de un consumo que de partida ya es más bajo. Es la pescadilla que se muerde la cola, pero en bueno: aíslas, gastas menos, y lo poco que gastas lo cubres con tu propio sol. Para actividades con cámaras o con climatización, donde el gasto energético pesa mucho, la combinación de aislamiento y fotovoltaica es especialmente interesante.

Dicho esto, cada caso es un mundo y conviene dimensionar bien. No se trata de llenar la cubierta de placas porque sí, sino de ajustar la potencia a tu consumo real, a tu perfil de uso y a la superficie y orientación disponibles. Aquí entran en juego el proyecto eléctrico, la tramitación y la elección de un instalador que sepa lo que hace. Nosotros no montamos la parte eléctrica, pero sí te damos la cubierta en condiciones para recibirla, y te contamos sin humo qué se puede y qué no se puede hacer sobre un panel sándwich.

  • El consumo de una nave coincide con las horas de sol: buen encaje para autoconsumo.
  • Una cubierta aislada gasta menos, así que las placas cubren más porcentaje.
  • Maquinaria, cámaras, riego y ventilación tiran de corriente durante el día.
  • Dimensiona la potencia según tu consumo real, no llenando la cubierta por llenar.
  • El proyecto eléctrico y un buen instalador marcan la rentabilidad final.

Proyecto y buen instalador: por qué no conviene improvisar

Una instalación fotovoltaica sobre cubierta no es un juego de montar y ya está. Hay un proyecto detrás: cálculo de estructura, dimensionado eléctrico, protecciones, tramitación con la compañía y, si toca, legalización. Saltarse esos pasos sale caro, porque un campo solar mal calculado puede sobrecargar la estructura, y una instalación eléctrica mal hecha es un riesgo serio. Que alguien te ofrezca placas baratísimas sin proyecto no es una ganga, es una señal de alarma que conviene escuchar.

El instalador es la otra mitad de la ecuación. Busca uno con experiencia concreta en cubiertas de panel sándwich, que entienda cómo se fija sin romper la estanqueidad y que te dé garantía por escrito de que la cubierta no va a filtrar por sus anclajes. Un buen profesional respeta el panel: fija en la cresta, sella cada perforación, no deja residuos metálicos y cuida el paso de los cables. Pídele referencias de otras naves donde haya montado y, si puedes, acércate a verlas antes de decidir.

Nuestro papel en todo esto es claro: fabricamos y servimos la cubierta de panel sándwich, cortada a medida, para que tu nave parta de una base aislada y estanca. La instalación eléctrica la hace el especialista fotovoltaico, pero si tienes dudas sobre si tu cubierta aguanta placas, qué perfil te conviene o cómo afecta una fijación al panel, llámanos y lo hablamos. Preferimos decirte la verdad antes de que cometas un error que luego cuesta dinero y disgustos. Estamos en Puebla de la Calzada, en Badajoz, y servimos a toda España y Portugal.

Preguntas frecuentes

Reunimos las dudas que más nos llegan sobre poner placas solares en una cubierta de panel sándwich, respondidas como te las contestaríamos por teléfono.

  • ¿Se puede poner fotovoltaica sobre panel sándwich? Sí, es una base estupenda, siempre que la estructura aguante y se fije bien.
  • ¿Dónde se atornilla? En la cresta de la greca, nunca en el valle, y con su arandela de estanqueidad.
  • ¿Hace falta revisar la estructura? Sí, hay que comprobar que admite el peso y la succión del viento antes de montar.
  • ¿El sellador basta para que no entre agua? No, es un complemento; la estanqueidad la da la fijación bien colocada.
  • ¿Montáis vosotros las placas? No, fabricamos la cubierta; la parte eléctrica la hace un instalador especializado.
  • ¿Servís a toda España? Sí, fabricamos en Badajoz y enviamos a toda España y Portugal.
Contactar por WhatsApp